Liste des produits

En venta
cinturón de ostomía C.S.P.
29.95 $ 28.00 $

cómoda negro de ultra cinturón de ostomía
30.00 $ 26.00 $

ostomy belt  3XL - 4 XL
32.00 $ 28.00 $

ropa interior adaptada para las personas ostomizadas
55.00 $ 29.97 $


80.00 $ 66.00 $

una enfermera especializado
29.95 $ 23.97 $

Ostomía Cinturón elegante
32.95 $ 26.00 $


32.95 $ 22.00 $


30.00 $ 27.00 $

Historia 



Florian Lévesque Presidente
Cinturón de ostomia protector

Ostomizado a los 51 años

"Mi calidad de vida sigue siendo muy buena, y aprendí a vivir con una ostomía."

En el año 2000 me mudé a Granby en Estrie, a aproximadamente 80 kilómetros de Montreal, con el fin de acercarme un poco más de las ciudades principales. Estrie es un lugar del país que me gusta mucho, por su belleza y por las posibilidades de practicar ciertos deportes como el golf y la bicicleta. Esa región tiene unas de las mejores pistas de ciclismo del Quebec y algunas de sus más bellas montañas.

Vine acá para tratar de vivir bien y disfrutar de la vida a lo máximo. Pero el destino decidió algo diferente. Una mañana me levanté con diarrea, calambres estomacales y sangre en las heces. Pensé que tenía algún virus y fui al hospital. Las preguntas llovían sobre mí y entonces comenzaron a hacerme un montón de exámenes: pruebas de sangre, escáneres, pruebas de las heces, colonoscopía acompañada de tres días de hospitalización y mucho más. 

¿Colitis Ulcerosa o Enfermedad de Crohn?

Después de la colonoscopía, creyeron que se trataba de una colitis ulcerosa aguda, con riesgo de cáncer. Sin embargo, los tratamientos solo podían controlar a corto plazo, pero los efectos secundarios son enormes. De todas maneras, durante diez meses intentaron sanarme vía los métodos comunes, pero sin resultado significativo. Entonces tuve que enfrentar la solución extrema: la ablación del intestino grueso, y, claro, el uso de una bolsa por el resto de mis días! Fue sin ninguna alegría que me resigné a esa trágica operación.

Entonces me operaron, quitaron el intestino grueso y el apéndice, y procedieron a exámenes de laboratorio. ¡Sorpresa! Mi enfermedad no era una colitis ulcerosa, pero la enfermedad de Crohn. Muchas cosas pasaron por mi cabeza y llegue hasta dudar de la idoneidad de los médicos. Ya era demasiado tarde. No podían volver a ponerme el intestino grueso. Tendría entonces que vivir con una bolsa pegada a mi vientre, una ileostomía permanente. ¿Hubo un error médico? ¿Hubieran podido conservar la parte sana de mi intestino grueso? Esas son preguntas que quedarán siempre sin respuesta.

Sin embargo, los médicos me explicaron que era muy difícil distinguir esas dos enfermedades. En mi caso, los síntomas eran engañosos. Para mí, la enfermedad de Crohn era difícil de aceptar y de administrar. En mis desplazamientos, lo primero que buscaba eran los baños y la salida. Las actividades recreativas se volvían más y más complicadas e incómodas.    

Para mi, una bolsa de ostomía era un NO definitivo. En mi cabeza, vivir con una bolsa pegada sobre sí mismo me hacía miedo en todos estos aspectos y era inconcebible para mí. Era consciente que la aceptación no iba ser cosa fácil. Era muy pesimista. La enfermedad de Crohn me llevaba hacia una muerte segura; de eso no tenía ninguna duda. Entonces me calmé y me resigné a mi destino. Esa actitud cambió mi vida de manera positiva. 

Vivir con una ostomía

Soy ostomizado desde hace 16 años y ahora sé que vivir con una bolsa de ostomía no es el fin del mundo. La bolsa de ostomía hace parte de mi cotidiano en el cual me desenvuelvo sin dificultad. El temor y el miedo ya no hacen parte de mi vida. Dejé la enfermedad de Crohn muy lejos detrás de mí. Sigo teniendo una buena calidad de vida, dado que son pocas las cosas que no puedo hacer. Si no comento a las personas que tengo una bolsa de oostomía, es muy difícil que lo descubran por ellas mismas.

La enfermedad hasta me permitió de tener un trabajo. En 2004, inventé un cinturón de ostomia  y desde entonces la innovación se extendió muy rápido. Eso me permitió devenir un fabricante especializado de ropa interior para personas ostomizadas desde hace muchos años. Ya no tengo el tiempo de estar enfermo.

Quisiera decir lo siguiente a toda persona viviendo con una enfermedad intestinal: “Si un día se enfrenta a una ostomía, ¡no tenga miedo! La bolsa de ostomía me permitió de tener una buena calidad de vida y puede hacer lo mismo para usted.”



El aparato de ostomía me permitió descubrir cada día personas maravillosas, llenas de bondad y de amor. No puedo tampoco pasar por alto el personal sanitario en el campo de la ostomía. Los ostomoterapeutas y los enfermeros son personas maravillosas que me han siempre apoyado y ayudado a adaptarme a mi nueva vida.

En conclusión, quiero decirles que he descubierto mucho más cosas durante estos últimos 11 años viviendo con la enfermedad de Crohn que en mis primeros 51 años.

Comprender la enfermedad de Crohn.
¿Que es una ileostomía?
Vivir en permanencia con una bolsa de ostomia.